Carta fundacional de La Tribu dojo que define sus valores, principios, niveles de implicación y la separación entre el reconocimiento marcial y los servicios comerciales.
La Tribu dojo nació de una convicción sencilla:
No existe un arte marcial universalmente adecuado para todo el mundo.
Cada practicante tiene una historia, una morfología, una personalidad, unas capacidades, unos límites y unos objetivos diferentes.
La Tribu dojo quiere dar a conocer la diversidad de las artes marciales, las prácticas de combate, las disciplinas corporales y las filosofías que las acompañan.
No pretende crear un nuevo arte marcial, uniformizar las prácticas ni presentar una disciplina como superior a las demás.
Su función es descubrir, comprender, conectar, transmitir y preservar, para que cada persona pueda conocer disciplinas, profesores, escuelas y culturas diferentes y construir libremente su propio camino.
Una disciplina puede corresponder perfectamente al cuerpo, el carácter, los objetivos y el recorrido de una persona y permitirle expresar plenamente sus posibilidades. Eso no significa que sea universalmente mejor, más eficaz, más legítima o más adecuada para los demás.
Toda disciplina presentada dentro de La Tribu dojo debe poder abordarse con respeto.
La comparación, el análisis, la experimentación y el espíritu crítico se fomentan cuando se realizan de buena fe, con precisión y sin denigración sistemática.
Nadie puede utilizar su inclusión en el directorio, su colaboración o su pertenencia a la red La Tribu dojo para afirmar que su arte marcial está reconocido como superior a los demás.
Que una disciplina se adapte especialmente bien a un practicante, a su morfología, a su carácter o a sus objetivos no permite concluir que sea universalmente superior, más eficaz o más legítima que otra.
La Tribu dojo no clasifica las artes marciales según una jerarquía general de valor, eficacia o peligrosidad.
Busca, en cambio, ayudar a comprender qué propone una práctica, en qué contexto se ha desarrollado, qué cualidades puede movilizar y a qué perfiles u objetivos puede eventualmente corresponder.
La Tribu dojo considera que cada practicante debe conservar la libertad de evolucionar.
Un practicante puede descubrir varias disciplinas, cambiar de práctica, complementar una disciplina con otra, buscar o no la competición y practicar por salud, cultura, defensa personal, autocontrol, rendimiento o simplemente por placer.
La práctica competitiva y la práctica no competitiva se acogen con el mismo respeto.
La competición puede constituir un camino de aprendizaje, compromiso, confrontación y rendimiento.
La ausencia de competición puede corresponder a un camino diferente, basado especialmente en la práctica personal, la salud, la cultura, la transmisión, la investigación técnica o simplemente el placer de practicar.
La Tribu dojo no valora uno de estos caminos por encima del otro.
La Tribu dojo no impone un camino marcial. Ayuda a cada persona a descubrir el suyo.
Las personas presentadas o implicadas en La Tribu dojo se comprometen a describir honestamente su recorrido.
Los grados, diplomas, funciones, experiencias, palmarés, afiliaciones y autorizaciones declarados deben corresponder a la realidad y poder justificarse cuando La Tribu dojo lo solicite razonablemente.
La Tribu dojo valora la experiencia y la transmisión, pero rechaza la creación artificial de títulos, autoridades o garantías.
Un practicante experimentado puede compartir su experiencia sin necesidad de presentarse como «maestro» ni pretender representar una disciplina en su conjunto.
La práctica marcial implica una responsabilidad hacia uno mismo y hacia los demás.
Los profesores, instructores, clubes, asociaciones, dojos y organizadores siguen siendo responsables de sus propias actividades, de su supervisión, de sus seguros y de sus obligaciones legales y profesionales.
La presencia en La Tribu dojo no constituye una certificación de competencia, un sello de calidad ni una garantía de seguridad emitida por La Tribu dojo.
Se invita a cada practicante, cuando sea pertinente, a comprobar las cualificaciones, los seguros, las condiciones de supervisión, las modalidades de inscripción y las reglas aplicables a la actividad correspondiente.
La Tribu dojo rechaza la humillación, el acoso, la violencia injustificada, la intimidación, las discriminaciones, el abuso de una posición de autoridad, los comportamientos sexuales inapropiados y cualquier puesta en peligro deliberada de los practicantes.
La exigencia, el esfuerzo, el contacto y la confrontación pueden formar parte de las artes marciales.
Nunca justifican el abuso, el atentado contra la dignidad o el desprecio del consentimiento y los límites de los demás.
La Tribu dojo fomenta, cuando sea posible y pertinente, la adaptación de las prácticas a las capacidades de los participantes y un enfoque inclusivo que permita a públicos diferentes descubrir y practicar artes marciales en condiciones adecuadas.
La protección de niños, adolescentes y personas vulnerables constituye una exigencia esencial de La Tribu dojo.
Toda actividad que les concierna debe respetar las normas aplicables a su supervisión, seguridad, vida privada y derecho a la propia imagen.
La pedagogía debe adaptarse a la edad, al desarrollo, a las capacidades y al grado de madurez de los participantes.
El uso de la imagen, la voz o las declaraciones de un menor requiere las autorizaciones necesarias.
El menor debe participar en la decisión de acuerdo con su edad y madurez, y debe respetarse su negativa expresada en el momento de la grabación.
Para La Tribu dojo, la práctica marcial no se limita a aprender a combatir.
Puede permitir observarse, comprender las propias reacciones, reconocer los propios límites, dominar progresivamente las emociones, aceptar el fracaso, respetar a un compañero o adversario, perseverar y cuestionar las propias certezas.
La disciplina impuesta permite obedecer. La autodisciplina permite ser cada vez más dueño de las propias decisiones.
La Tribu dojo fomenta el encuentro entre disciplinas y la capacidad de volver a ser principiante.
Un judoka puede aprender de un boxeador.
Un practicante de karate puede descubrir el grappling.
Un practicante de jiu-jitsu puede acercarse al Tai Chi Chuan.
Esta capacidad de aprender unos de otros constituye uno de los fundamentos de La Tribu dojo.
El encuentro entre disciplinas no significa que deban perder su identidad ni fusionarse.
Descubrir otra práctica también puede ayudar a comprender y apreciar mejor la propia disciplina.
Una disciplina no se limita a sus técnicas.
La Tribu dojo quiere presentar también su historia, sus culturas, sus tradiciones, sus evoluciones y a las personas que las transmiten.
Cuando una práctica se descubre en su país o región de origen, La Tribu dojo intenta comprender, en la medida de lo posible, el contexto humano, histórico y cultural en el que se desarrolló, sin congelar ni idealizar las tradiciones.
La Tribu dojo no busca reunir el mayor número posible de profesores, dojos, vídeos, eventos o miembros de la red.
Da prioridad a contenidos, encuentros y colaboraciones útiles, sinceros y con calidad suficiente para merecer ser transmitidos.
Vale más un encuentro que aporte algo que cien publicaciones sin contenido.
El crecimiento de La Tribu dojo debe seguir siendo progresivo y compatible con la calidad de sus contenidos, relaciones y organización.
Un profesor, dojo, club u organismo presentado en La Tribu dojo conserva su identidad, su organización, su responsabilidad y su independencia.
Estar incluido en el directorio, ser colaborador o miembro de la red no significa convertirse en empleado, franquiciado, mandatario, socio o representante permanente de la entidad que gestiona La Tribu dojo, salvo acuerdo escrito independiente.
La condición de miembro de la red no confiere, por sí sola, ningún derecho sobre el capital, la gobernanza o la representación jurídica de la entidad gestora.
La Tribu dojo distingue claramente:
Ningún pago, suscripción, compra de material, contratación de un servicio profesional, donación, patrocinio u otra relación comercial permite comprar:
Los criterios editoriales, las verificaciones y los estatus relacionales siguen siendo independientes de las prestaciones y relaciones comerciales.
Los contenidos patrocinados, las promociones de pago, los enlaces comerciales y las colaboraciones remuneradas deben identificarse de forma comprensible cuando su naturaleza comercial pueda no resultar evidente.
El uso de un servicio de La Tribu dojo Pro no debe modificar artificialmente el estatus relacional de una persona ni ocultar la naturaleza comercial de una publicación.
La Tribu dojo conserva su libertad editorial y su derecho de moderación, ejercidos respetando la ley y la presente Carta.
La grabación, conservación, reproducción y utilización de la imagen, la voz, el nombre, las declaraciones o las contribuciones de una persona deben respetar sus derechos y las autorizaciones aplicables.
Las autorizaciones deben precisar el proyecto, las finalidades, los soportes, la duración y, cuando sea pertinente, los colaboradores de difusión.
Los autores, fotógrafos, videógrafos, profesores y demás colaboradores conservan sus derechos, salvo autorización o cesión escrita que defina con precisión los usos concedidos.
Los contenidos no deben desviarse de su sentido, asociarse a un mensaje degradante ni utilizarse para entrenar un sistema de inteligencia artificial o de reconocimiento biométrico sin una autorización independiente.
Los datos personales se tratan de conformidad con la política de privacidad aplicable y con los derechos de las personas interesadas.
La visibilidad está abierta.
La colaboración se construye.
La pertenencia se merece.
Los servicios profesionales responden a una necesidad.
Los estatus relacionales y los servicios comerciales constituyen dos dimensiones distintas.
Una persona o estructura puede mantener una relación importante con La Tribu sin comprar ningún servicio.
A la inversa, comprar un servicio no permite adquirir automáticamente un estatus particular dentro de la red.
La inclusión en el directorio constituye el nivel de acceso más abierto.
Un profesor, dojo, club, escuela o estructura puede solicitar aparecer en el directorio de La Tribu dojo.
La inclusión básica tiene vocación de seguir siendo gratuita y puede presentar, entre otros:
Significa únicamente que La Tribu dojo permite al público descubrir y localizar a la persona o estructura.
No constituye una certificación, un sello de calidad, una adhesión ni una validación de la enseñanza propuesta.
La mención autorizada es:
«Referenciado en La Tribu dojo»
No concede automáticamente el derecho a utilizar el logotipo.
La colaboración corresponde a una cooperación concreta entre La Tribu dojo y una persona o estructura independiente:
La colaboración puede ser gratuita, basarse en un intercambio de prestaciones o ser remunerada mediante tarifa fija, comisión o reparto de ingresos.
Sus condiciones deben definirse en un convenio o anexo específico cuando sea necesario.
Un colaborador puede beneficiarse de una presentación más completa y proponer noticias o eventos, sujetos a validación editorial.
La mención:
«Colaborador La Tribu dojo»
solo puede utilizarse durante la vigencia de una colaboración activa y en las condiciones acordadas.
La condición de miembro de la red corresponde a una implicación duradera en la comunidad y la filosofía de La Tribu dojo.
No puede obtenerse únicamente mediante pago.
El miembro de la red se compromete especialmente a:
El acceso a este estatus puede estar precedido por un periodo de colaboración u observación.
La Tribu dojo puede tener en cuenta, entre otros aspectos:
Según las herramientas disponibles, un miembro de la red puede disponer de una ficha completa, proponer o gestionar determinada información, publicar seminarios, participar en proyectos internacionales y utilizar un signo distintivo dentro de los límites de una autorización específica.
La pertenencia se construye y se merece. No se compra.
La Tribu dojo Pro no es un cuarto nivel de pertenencia ni representa un valor marcial superior.
Se trata de una oferta transversal de servicios profesionales que puede utilizar, según las condiciones aplicables, una persona incluida en el directorio, un colaborador, un miembro de la red u otra estructura.
Estos servicios pueden incluir, entre otros:
Estos servicios pueden facturarse mediante:
La compra o contratación de un servicio La Tribu dojo Pro no confiere automáticamente:
A la inversa, ningún colaborador o miembro de la red está obligado a contratar estos servicios.
Las personas incluidas en el directorio, colaboradores o miembros de la red pueden solicitar la corrección o actualización de la información que les concierna.
Según su nivel de implicación y las herramientas disponibles, las modificaciones pueden:
La Tribu conserva un derecho de moderación para preservar:
La inclusión en el directorio no concede ningún derecho automático a utilizar el logotipo o la identidad visual de La Tribu dojo.
Las menciones:
están sujetas a la existencia y duración de la relación correspondiente.
Ningún signo debe dar a entender que existe una certificación oficial, una garantía de competencia o una representación jurídica cuando no sea así.
El uso del nombre, del logotipo o de cualquier signo distintivo puede regirse por normas gráficas o por una autorización específica.
Cualquier persona puede comunicar de buena fe:
La Tribu dojo puede solicitar explicaciones, corregir un contenido, limitar su visibilidad, suspender temporalmente o poner fin a una inclusión en el directorio, una colaboración o una condición de miembro de la red.
Salvo urgencia relacionada con la seguridad, los derechos de las personas o una obligación legal, La Tribu dojo procura recabar las observaciones de la persona interesada y adoptar una medida proporcionada.
Este procedimiento no constituye un procedimiento disciplinario jurisdiccional ni una certificación de los hechos alegados.
La Tribu dojo tiene vocación de crear vínculos más allá de las fronteras.
Cada actividad, colaborador o estructura sigue estando obligado a respetar las leyes, seguros y normas profesionales aplicables en el país en el que actúe.
La presencia de una estructura extranjera en la plataforma no significa que sus títulos, seguros o cualificaciones gocen de reconocimiento automático en Francia o en otro país.
La Tribu dojo busca respetar la diversidad de prácticas, culturas y marcos jurídicos sin presentar como universales normas que solo se aplican en determinados territorios.
Las artes marciales evolucionan.
Los practicantes evolucionan.
Las tecnologías, las estructuras económicas y las maneras de encontrarse evolucionan.
La Tribu dojo también debe seguir siendo capaz de evolucionar.
La presente Carta puede, por tanto, adaptarse cuando la experiencia del proyecto lo haga necesario, sin abandonar sus principios fundamentales:
respeto, curiosidad, libertad, honestidad, seguridad, transmisión, apertura, independencia y calidad.
La versión aplicable es la publicada o comunicada en el momento de la aceptación.
Cualquier modificación sustancial aplicable a un colaborador o miembro de la red debe comunicársele en condiciones razonables.
Descubrir sin denigrar.
Aprender sin encerrarse.
Transmitir sin imponer.
Evolucionar sin olvidar de dónde venimos.