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Aikido

Origen histórico
Drapeau du Japon
Japón
Japón — Morihei Ueshiba — primera mitad del siglo XX
Tipo de práctica
Sin armas y con armas

Trabajo sin armas y, según la escuela, estudio del bokken, el jō y el tantō de entrenamiento. Su importancia varía según la enseñanza.

Arte marcial japonés basado en el desplazamiento, el desequilibrio, las proyecciones y los controles.

Descubrir la práctica

El Aikido es un arte marcial japonés desarrollado por Morihei Ueshiba a partir de su experiencia en distintas tradiciones marciales japonesas.

La práctica se basa en el desplazamiento, la gestión de la distancia, el desequilibrio y el aprovechamiento del movimiento del compañero. En lugar de oponer directamente fuerza contra fuerza, el practicante busca acompañar, desviar o transformar la acción que recibe.

Las técnicas incluyen, entre otras, proyecciones, controles articulares, inmovilizaciones y movimientos circulares. Gran parte del trabajo parte de agarres o ataques que permiten estudiar la colocación, el timing y la dirección del movimiento.

Una sesión suele incluir trabajo de desplazamientos, caídas —ukemi— y después el estudio progresivo de técnicas con un compañero. Quien recibe la técnica aprende tanto a acompañar el movimiento y caer correctamente como quien la ejecuta aprende a controlar la proyección.

Algunas escuelas incorporan también trabajo con armas tradicionales de entrenamiento, especialmente bokken, jō y tantō, para estudiar distancias, trayectorias y principios que después aparecen también en el trabajo sin armas.

El Aikido no se basa generalmente en la competición: la progresión se construye principalmente mediante la repetición, el estudio con compañero y la búsqueda de un movimiento cada vez más preciso y fluido.

Historia

Morihei Ueshiba nació en Japón en 1883 y estudió varias artes marciales tradicionales durante su juventud. Sus investigaciones técnicas y espirituales le llevaron progresivamente a desarrollar una visión personal del budō.

En 1920 abrió un primer dojo en Ayabe. Durante los años siguientes, su enseñanza evolucionó alrededor de la noción de Aiki; más tarde se instaló en Tokio y abrió en 1931 el Kobukan Dojo.

En 1942 se adoptó oficialmente el nombre «Aikido». Tras la Segunda Guerra Mundial, la práctica se desarrolló impulsada por el Aikikai y por numerosos alumnos de Morihei Ueshiba, que la difundieron primero por Japón y después por el resto del mundo.

Morihei Ueshiba murió en 1969. Su hijo Kisshomaru Ueshiba continuó desarrollando internacionalmente el Aikido, y Moriteru Ueshiba se convirtió en el tercer Dōshu a finales de la década de 1990.

Filosofía y principios

El Aikido busca evitar la oposición frontal y utilizar el desplazamiento, el desequilibrio y la dirección de la energía en lugar de depender únicamente de la fuerza muscular.

El compañero no es simplemente un adversario: es indispensable para aprender. Una persona aprende a aplicar la técnica con precisión y control, mientras la otra aprende a recibir el movimiento, conservar el equilibrio cuando sea posible y caer sin lesionarse.

La práctica desarrolla así la movilidad, la atención al compañero, el control del gesto, el timing y la capacidad de mantenerse disponible cuando la situación cambia.

En la enseñanza de Morihei Ueshiba, el Aikido adquiere además una dimensión más amplia que la simple eficacia técnica: el budō se convierte en una forma de trabajo sobre uno mismo y sobre la manera de relacionarse con los demás. La FFAB recoge también esta idea de un budō que no busca simplemente vencer a un adversario.

¿A quién puede corresponder esta práctica?

El Aikido puede encajar con personas que disfrutan del trabajo técnico, los movimientos circulares, las proyecciones y los controles sin buscar necesariamente la competición.

También puede interesar a quienes quieren desarrollar equilibrio, movilidad, coordinación, caídas, gestión de la distancia y trabajo con compañero.

Como ocurre en muchas artes marciales, la manera de practicar puede variar considerablemente según el profesor, la escuela, la edad y los objetivos de cada practicante.

Nivel de contacto

Contacto moderado

Fuentes y referencias